jueves, 3 de noviembre de 2011

Anónimo dijo...



Anónimo Anónimo dijo...

El o la que publica esto en el Canarias ahora no tiene ni Puta idea de lo que dice.Ni van a quitar ambulancias ni van despedir a nadie ni el servicio se deja de prestar ya que como es sabido es un servicio esencial por lo tanto hasta que no se convoque las nuevas bases y por lo tanto se adjudique el concurso no hay nada que hacer y de eso puede pasar mucho tiempo.En la sentencia se juzga al quien dio la concesión que en este caso fue una empresa publica .Aquí los perjudicados son en este caso la empresa ISCAN por que se le desprestigia del todo que por cierto es la única empresa en el sector en Canarias que esta dando un punto de calidad organizativa.Por otro lado también esta la empresa que denuncia que se siente perjudicada ya que no se le valoro en igual de condiciones o las condiciones no fueron la optimas.Pero también hay otras empresa que no cogieron ni siquiera un lote de lo que se adjudicaba que también denuncian tanto por la vía contencioso administrativo como por la vía penal.Por cierto lo que juzga el contencioso administrativo es lo mismo que que denuncio ARTEA ,Manuel Guerra Castellano ante la fiscalia y que sospechosamente fue archivado.Cosa que no entendemos ya que son los mismos argumentos que se juzgan en el contencioso administrativo.Por lo tanto podría ser un concurso amañado según se pueda amñar.Pero podria pensar que tambén fue amañado para aquellas empresas que le dieron el concurso entre ellas las mismas empresas que denuncian ante el contencioso adminsitrativo.

Primera sentencia de ambulancias

El sector de las ambulancias canarias está que arde, y no se trata de un chiste fácil ante el atentado que publicábamos ayer en esta misma sección. Desde el concurso de 2008, que provocó varias denuncias y la apertura de dos procedimientos penales oportunamente archivados a petición de la Fiscalía Provincial de Las Palmas, las empresas veteranas y las sobrevenidas están a la greña por los más que sospechosos movimientos detectados en la Administración autonómica. La sentencia de lo contencioso-administrativo que hemos publicado este lunes no es más que el principio de lo que pudiera convertirse en una sucesión bastante compleja de actuaciones judiciales, porque lo que dice esa resolución es que hay que anular el concurso, que las bases son un auténtico churro, y que por lo tanto, las adjudicaciones (empezando por la del Norte de Gran Canaria, que es la que es objeto de esa sentencia) hay que anularlas. Se podrán imaginar la que se le viene encima a la Consejería de Sanidad, y más concretamente a su empresa pública Gestión Sanitaria de Canarias, que viene siendo la madre de todas las adjudicaciones. Porque ahora hay que romper los contratos, indemnizar a quien lo reclame (si tiene derecho), devolver las ambulancias, despedir al personal... Y dejar el servicio sin nadie que lo preste a no ser que aparezca algún espabilado y convoque ya un concurso que, ¡atención! tenga en cuenta la exigencia de experiencia profesional y empresarial y la necesaria solvencia económica de los licitadores. ¿A que les suena a Lifeblood?

Stefano Pellegri