sábado, 22 de octubre de 2011

La situación se está crispando cada vez más. El Servei de Salut no atiende a sus empleados y los sindicatos ya han interpuesto una denuncia ante inspección de Trabajo por la presunta cesión ilegal de trabajadores de las empresas privadas de García Ruiz para cubrir las ausencias que están generando el cumplimiento estricto del horario laboral de los trabajadores del Servei de Transport Urgent en una huelga que cada vez se torna más indefinida.











Ambulancias en calzoncillos

I. OLAIZOLA PALMA Cerca de cuarenta trabajadores de las ambulancias de urgencias de Mallorca escenificaron ayer frente a la sede del Ib-Salut una sonada protesta en la que no faltaron pitos, petardos, prendas arrojadas a las puertas del organismo, un corte del tráfico en la calle Reina Esclaramunda y una unánime bajada de pantalones para ilustrar que los responsables sanitarios les están dejando con el culo al aire en la huelga indefinida por el impago de sus salarios que cumplió ayer su tercer día.


"Nunca había visto nada igual en mis 35 años como sindicalista", se lamentaba Baltasar Piñeiro, secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía. "Nadie del Govern se ha interesado en hablar con los trabajadores que están realizando una huelga en las ambulancias de urgencias de Mallorca. Este Govern sólo habla con las empresas porque tenemos constancia de que el doctor García Ruiz (empresario que obtuvo la contrata de esta prestación del Servei de Salut) sí se ha reunido con Economía, con la directora general de Trabajo y con su homólogo del Ib-Salut. Este es el talante del Govern", decía indignado.

Según los sindicatos, a los trabajadores de la empresa Servei de Transport Urgent de Mallorca se les adeuda la paga de septiembre, la media paga extra de esta mensualidad así como los atrasos y las tablas actualizadas contempladas en el nuevo convenio colectivo suscrito en el mes de junio.

Desde la empresa se admite tan sólo la deuda de una mensualidad y la atribuye al impago por parte de la Administración de los tres últimos meses de prestación del servicio y aseguran que han habilitado una línea de pagos con fondos propios para entregar a los trabajadores más necesitados cantidades cercanas a los trescientos euros a cuenta del dinero que les adeudan.

Piñeiro explota: "Trabajamos para cobrar a final de mes, no para que nos estén adelantando pequeñas cantidades a cuenta. Hay algún trabajador al que se le adeuda unos cuatro mil euros, que no es una cantidad insustancial para personas que tienen hipotecas y ya están recibiendo presiones de sus entidades bancarias".

La situación se está crispando cada vez más. El Servei de Salut no atiende a sus empleados y los sindicatos ya han interpuesto una denuncia ante inspección de Trabajo por la presunta cesión ilegal de trabajadores de las empresas privadas de García Ruiz para cubrir las ausencias que están generando el cumplimiento estricto del horario laboral de los trabajadores del Servei de Transport Urgent en una huelga que cada vez se torna más indefinida.



Stefano Pellegri